La luz de alarma que se había encendido con la llegada a Buenos Aires del crucero MSC Armonía, en el que murió una camarera por influenza B, finalmente quedaron en la nada.
De acuerdo con las autoridades sanitarias que analizaron la situación en la propia embarcación, algunos de los tripulantes presentan síntomas "leves" de gripe, por lo que serán sometidos a una revisión más "exhaustiva", aunque aseguró que "la situación es de normalidad y está controlada".
"Hay tres tripulantes con sintomatología leve con coriza, agua en la nariz, y otro tripulante con síntomas febriles, que se va a seguir con lo que indica el protocolo en cuanto a la medicación", indicó Manzur a la prensa en el puerto porteño, donde personal de sanidad inspeccionó la embarcación.
Manzur expresó que "no hay inconvenientes" tras las revisiones que se hicieron en el buque y declaró que "los 2.000 pasajeros fueron chequeados y están asintomáticos".
El funcionario precisó que los pasajeros como los 700 tripulantes fueron revisados y las cuatro personas que presentaron signos gripales "están todos fuera de peligro".
"No hay riesgo, la gripe B no causa pandemia, la posibilidad de infección es extremadamente muy baja", recalcó el jefe de la cartera de Salud.
Un comité de expertos en infectología evaluó el interior el crucero Armonía de la empresa MSC para saber sobre la existencia de algún infectado de la gripe B, por lo cual se montó un operativo especial de ambulancias y atención de hospitales en la Ciudad para atender a eventuales enfermos.
El alerta epidemiológico surgió luego de que un miembro de la tripulación del barco, la joven camarera Fabiana dos Santos Pasquarelli, de 30 años, falleció en la madrugada del sábado en un centro hospitalario de la ciudad brasileña de Santos por un cuadro de influenza tipo B y otras personas fueron hospitalizadas.
