El verano estalla. No solamente por las altas temperaturas registradas en la mayoría de los destinos del país, sino por la cantidad de gente que se está movilizando por razones turísticas.
Un dato: 5.015.090 personas ya tienen su reserva de alojamiento para la primera quincena de Enero, lo cual representa un 7,5 por ciento de mayor ocupación que en el mismo período de la temporada pasada (349.890 turistas más). Y esta cifra no incluye los que deciden su viaje a último momento, promediando la quincena.
Los operadores turísticos tuvieron razones más que valederas para descorchar botellas de champagne en las fiestas, ya que el total de reservas supera el ochenta por ciento para la primera quincena, batiendo un nuevo récord para el turismo doméstico.
Los especialistas de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) prevén un gasto promedio total de 5.717 millones de pesos durante esos días en todos los centros turísticos, según un informe revelado recientemente.
Un aspecto que explica este crecimiento fueron los asuetos de finales de diciembre, especialmente el del 29, que determinó una suerte de prolongación anticipada e la primera quincena de Enero. El asueto del 2 de Enero también adelantó la partida de muchas familias que suelen tomarse vacaciones a partir de la segunda semana de Enero.
El documento de la CAME también estima que en Enero uno de cada cuatro habitantes saldrá de vacaciones. A esto hay que contar asimismo "los turistas silenciosos, que llegan sin reservas ni planificación previa", destaca el informe.
También se informa que el setenta por ciento de los veraneantes argentinos elige destinos nacionales. "La decisión de veranear en la Argentina se apoya la variedad de destinos que se ofrecen en las regiones del país, su cercanía para el viajero local y la amplia oferta de servicios e infraestructura de buena calidad que se pueden conseguir", evaluó la CAME.
Otro factor que beneficia el turismo nacional es la competitividad de los precios locales frente a los de países limítrofes como brasil, Chile y Uruguay, donde el costo de vida por día es más elevado. Por ejemplo, una familia tipo (dos adultos, dos menores) que sale de Buenos Aires tiene un gasto promedio en Mar del Plata de 890 pesos, 580 en Córdoba y 1280 en Bariloche. En tanto, en Florianópolis se calculo un gasto de 1400 pesos, mientras que en Punta del Este se estima un desembolso diario de 2400 pesos.
"Claramente, en términos turísticos, la Argentina sigue siendo competitiva frente a los países de la región. Con Brasil, ayuda que el tipo de cambio bilateral favorece a la Argentina, y con Uruguay, se suman las diferencias de precios que se establecen para el público argentino y el uruguayo", analiza el documento de la CAME.
